Como hija de la emigración hay una tipología de casa gallega que me genera especial fascinación: las casas indianas.
Estas singulares propiedades fueron promovidas por emigrantes gallegos de orígenes humildes que partieron a América a finales del s. XIX y principios del XX y regresaron triunfantes con el deseo de dejar huella en su tierra a través de la arquitectura y la identidad del lugar que los vio triunfar.
Es muy sencillo reconocerlas: sus fachadas son señoriales, suelen contar con galerías, miradores y balcones, suelos y techos de madera e infinidad de elementos policromáticos en suelos, zócalos y vidrieras.
Y como no podía ser de otra manera, maravillosas palmeras presidiendo sus jardines, casi como un símbolo visual de aquel viaje de ida y vuelta entre Galicia y América.
En muchos casos, además, incorporaban soluciones constructivas y materiales innovadores para su época, junto a una voluntad evidente de distinción y representación social.
Y en eso radica su valor, son mucho más que casas bonitas, es una forma de contar el éxito del retorno, la memoria de la emigración y una manera muy particular de entender el prestigio, la identidad y el arraigo.
Lo que más me interesa de ellas no es solo su belleza, sino su vigencia.
Muchas de ellas siguen operativas como residencias gracias a sus propietarios que han sabido mantenerlas vivas con mimo y criterio exquisito.
Y algunas más, como la Villa Boutique 1880 en el pueblo de Gaxate (en la Galicia interior) han encontrado una segunda vida convirtiéndose en un espléndido y mágico hotel boutique, demostrando muy bien cómo este patrimonio puede reinterpretarse con sensibilidad sin perder su esencia.
Además, en la provincia de Pontevedra, esta tipología ha sido recogida en un magnífico libro publicado por mi colega y amiga Teresa Táboas Veleiro en Linkedin denominado «Casas de Indianos Pontevedra», una publicación a la que merece mucho la pena acercarse para comprender mejor la singularidad y la belleza de estas construcciones.
Para mí, una casa indiana no es solo una casa histórica.
Es memoria, identidad y una forma muy elegante de contar el éxito, el regreso y el amor por la tierra.
En nuestro catálogo privado contamos con varias casas indianas que están a la venta.
Si deseas que te mostremos todos los detalles de alguna de ellas escríbeme por privado y estaré encantada de enseñártelas!
Fotografía por cortesía del Hotel Villa Boutique 1880 (Gaxate, Pontevedra).
